No recomiendo comprar bicicletas online…
No recomiendo comprar bicicletas online aquí. Me atrajeron con la campaña sin IVA y un precio muy competitivo, correcto. Pero del envío en 24 a 48 horas que anuncian en la web, nada. Eso será para lo que tengan en tienda, porque las bicicletas las piden a fábrica y en mi caso la espera fue interminable. Compré una Orbea Ordu M30iLTD y la experiencia fue frustrante desde el principio. La bici tardó casi cuatro meses en llegar, con una comunicación mínima, teniendo que insistir yo para obtener información y con varias promesas de plazos y seguimiento que no se cumplieron. Su “gesto comercial” fue un maillot de Orbea que, sinceramente, no compensa cuatro meses de espera con el dinero pagado y sin producto.
Cuando por fin recibí la bicicleta, llegó con la pintura desconchada (ver fotos) y el manillar medio fuera de la caja. Algo así era previsible: habría bastado con usar una caja más ancha. Aun así, tardaron dos meses más en darme una solución, pasando primero por el seguro del transportista y luego por la garantía de Orbea. En la práctica, la única opción que me ofrecieron fue enviarla a fábrica para tramitar la garantía, lo que implicaba desmontar la bici y conseguir una caja por mi cuenta, con el riesgo añadido de que sufriera más daños durante el transporte.
Al final acepté un vale de descuento como “gesto comercial”, que ni siquiera cubría la mitad del coste real de reparar la pintura desconchada (350 euros según un taller especializado). Además, tuve que pagar los portes del pedido en el que usé ese vale. Una situación que considero muy poco adecuada para un cliente que ya ha tenido tantos inconvenientes.
Mi sensación general es que no han estado a la altura ni en la venta online, ni en la comunicación, ni en la postventa. Una experiencia muy negativa que no repetiré. A posteriori he encontrado comentarios en foros como este TripAdvisor de personas con problemas similares, así que conviene pensarlo dos veces. He comprado dos bicicletas directamente a fabricante (Canyon) y la diferencia fue total: cero problemas, todo fácil. Con Boyer, por desgracia, la experiencia ha sido otra muy distinta.